Entrenar exige energía. Recuperar también.
La nutrición deportiva empieza por cubrir las necesidades del entrenamiento y de la vida diaria. Analizamos volumen, intensidad, distribución semanal, competición y sensaciones. Un plan útil considera también tu trabajo, el descanso, los desplazamientos y los alimentos que toleras.
La alimentación insuficiente puede afectar al rendimiento, la recuperación y la salud. Por eso no reducimos el trabajo a perder grasa o alcanzar un peso concreto. Las decisiones sobre composición corporal deben ser realistas y compatibles con entrenar y recuperarse.

Una estrategia para cada sesión.
Ajustamos la disponibilidad de hidratos de carbono al tipo de sesión, repartimos las fuentes de proteína y practicamos una hidratación apropiada. No necesitas comer exactamente igual un día de descanso que durante una jornada con doble entrenamiento.
En pruebas largas, entrenamos también la tolerancia digestiva y la estrategia de avituallamiento. Los geles, bebidas u otros productos se prueban antes de competir. En fuerza, CrossFit o velocidad, valoramos las comidas alrededor de las sesiones y la recuperación entre esfuerzos.

Del entrenamiento a la competición.
La consulta permite preparar desayunos, comidas previas, opciones de viaje y recuperación posterior. Si tienes un calendario de carreras o competiciones, lo utilizamos para organizar el plan. El seguimiento recoge sensaciones y dificultades para ajustar la estrategia.
Los suplementos se consideran cuando existe una necesidad concreta y evidencia suficiente. No sustituyen una alimentación adecuada y, en competición, también hay que valorar la calidad y el riesgo de contaminación. Atiendo a deportistas en Toledo y online, con pautas que se adaptan a su nivel y disciplina.
Dieta mediterránea y cuidado de la microbiota.
La base de mis planes es una dieta mediterránea personalizada. Prestamos atención a la variedad de alimentos vegetales, las legumbres, la fruta, las verduras, los cereales integrales, los frutos secos y el aceite de oliva, ajustando cada elección a tu edad, salud y tolerancia.
El cuidado de la microbiota intestinal forma parte de este enfoque: trabajamos qué alimentos aportan fibra, cómo introducirlos sin molestias y qué hábitos favorecen una alimentación constante. También hablamos de movimiento, descanso y organización. No existe una microbiota “perfecta” ni un alimento que la transforme por sí solo. Si tienes síntomas o restricciones, lo adaptamos contigo. Descubre mi enfoque de microbiota y nutrición.



